La simpatectomía por videotoracoscopía es el tratamiento con mejores resultados para la hiperhidrosis severa: dos incisiones de 3 mm, menos de una hora de pabellón y alta el mismo día. Lo primero, sin embargo, no es la técnica — es saber si usted es candidato.
La simpatectomía no es el primer paso del tratamiento, sino el último. Se indica cuando la hiperhidrosis es severa, localizada y no ha respondido al tratamiento médico dirigido por un dermatólogo.
Si su sudoración es leve o moderada, el tratamiento corresponde al dermatólogo y no a pabellón. Puede orientarse con el test de severidad antes de consultar.
Para la hiperhidrosis plantar el tratamiento quirúrgico se encuentra en fase experimental y aún no está disponible en Chile.
Este procedimiento consiste en la sección de las cadenas formadas por el nervio simpático torácico, entre los ganglios que éste posee sobre las 2ª a 4ª costillas (dependiendo de la zona afectada) y también de las posibles interconexiones nerviosas entre dichos ganglios, a ambos lados del tórax.
Esta técnica es realizada por nuestro equipo, utilizando dos pequeñas incisiones a la altura de la axila: una de 3 mm y la otra de 3 o 5 mm (dependiendo del tamaño del paciente). A través de estas pequeñas incisiones se introducen la cámara y los instrumentos quirúrgicos con los que se secciona la cadena simpática. Una vez seccionada la cadena simpática del lado derecho del paciente, se realiza la del lado izquierdo.
La duración aproximada de la cirugía es de menos de una hora, se realiza bajo anestesia general y es ambulatoria: el paciente ingresa por la mañana y vuelve a su casa el mismo día. La reincorporación a la vida cotidiana es muy rápida y se lleva a cabo luego de 24 a 48 horas.
El efecto se nota al despertar de la anestesia: las manos están secas y tibias antes de salir de pabellón. No hay que esperar semanas para saber si resultó.
En general el éxito de esta operación es superior al 95%, dependiendo de la zona a tratar:
Su principal efecto secundario es la sudoración compensatoria, trastorno en el cual el organismo desvía el estímulo de la sudoración hacia zonas no intervenidas, como espalda, pecho, abdomen y piernas. Habitualmente se presenta como un aumento de la sudoración de las zonas antes mencionadas, que con el pasar de las semanas disminuye hasta pasar desapercibida.
Este es un efecto que se observa frecuentemente de manera leve, sin embargo, esta puede ser severa en aproximadamente el 1 al 8% de los casos. Es por este motivo que la indicación quirúrgica debe conversarse seria e informadamente entre cirujano y paciente, analizando los beneficios que otorga, versus el riesgo de la sudoración compensatoria.
Estas son escasas y principalmente corresponden a pacientes que son portadores de: bradicardias extremas (ojo los deportistas de alto rendimiento), vagotonías y disautonomías con lipotimias frecuentes.
Pese a que no es una contraindicación absoluta, los pacientes obesos deben tener en cuenta que tienen un alto riesgo de sudoración compensatoria, por lo que se sugiere fuertemente el posponer la intervención hasta lograr la mayor corrección de su IMC posible.
Como toda intervención quirúrgica, la simpatectomía por videotoracoscopía posee complicaciones, las cuales pese a ser extremadamente poco frecuentes, existen: hemorragia, infecciones, neumotórax, derrame pleural y muy rara vez Síndrome de Horner (caída transitoria y parcial de un párpado).
Estas complicaciones se manejan en el mismo pabellón donde se opera el resto de la patología del tórax. La técnica —dos incisiones y una óptica dentro de la cavidad pleural— es la misma que se emplea en videotoracoscopía (VATS) para pulmón, pleura y mediastino, y la ejecuta un equipo de cirugía de tórax con esa práctica semanal.
Primer paso