Entender la condición

Sobre la hiperhidrosis

La hiperhidrosis es una condición en la que se suda más de lo que el organismo necesita para regular su temperatura. Se produce por una sobreestimulación del sistema nervioso simpático —que junto al parasimpático forma el sistema nervioso autónomo, encargado de las funciones que no dependen de la voluntad—.

En su forma más frecuente afecta zonas determinadas del cuerpo: palmas de las manos, axilas, plantas de los pies y cara. Cuando compromete todo el organismo, suele ser consecuencia de otra enfermedad.

¿Por qué sudamos?

El sudor es una de las formas que emplea el organismo para controlar su temperatura, proceso que se denomina termorregulación y que es controlado por la corteza cerebral y el hipotálamo, los cuales comandan todos los procesos ligados a la producción y eliminación del calor corporal.

Normalmente, cuando aumenta la temperatura corporal, estas estructuras envían impulsos eléctricos a través de los nervios simpáticos hasta las glándulas sudoríparas para que produzcan sudor, el cual al evaporarse en la superficie de la piel, disminuye la temperatura del organismo. Para esto, el cuerpo humano posee entre 2 a 4 millones de glándulas sudoríparas, las cuales se encuentran distribuidas de forma heterogénea, concentrándose principalmente en las palmas de las manos, cara, axilas y plantas de los pies.

Persona con sudoración tras ejercicio físico — termorregulación corporal

¿Cuáles son las consecuencias de la hiperhidrosis?

Este trastorno no solo produce las consecuencias propias de la hipersudoración, sino también:

Pese a ese impacto, la mayoría no consulta: en una encuesta realizada en 150.000 hogares, solo el 38 % de las personas con sudoración excesiva lo había conversado alguna vez con un profesional de la salud.

Puedes profundizar en este tema en nuestro artículo sobre hiperhidrosis y salud mental.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es clínico. No existe un examen de laboratorio que lo confirme: se basa en el patrón de la sudoración y en la historia del paciente.

Los criterios más utilizados consideran hiperhidrosis primaria focal la sudoración excesiva y visible de al menos seis meses de evolución y sin causa aparente, acompañada de dos o más de estas características:

Reunir dos o más no equivale a un diagnóstico, pero orienta la consulta y ayuda a distinguir la forma primaria de la secundaria.

Sudar con calor, durante el ejercicio o en un episodio de ansiedad puntual son respuestas normales del organismo, no hiperhidrosis.

Tipos de hiperhidrosis

Hiperhidrosis localizada o primaria

Hiperhidrosis localizada: palma de la mano con sudoración excesiva

Es la forma más frecuentemente observada, afectando al 2-3% de la población general, a hombres y mujeres por igual. Este trastorno no se debe a una enfermedad, sino a un trastorno “primario” (sin una causa aparente) de la regulación del sistema nervioso autónomo. Se cree que existe una sobreestimulación de las estructuras cerebrales que controlan la producción de sudor (corteza cerebral e hipotálamo), que a través de los nervios simpáticos, le ordenan a las glándulas sudoríparas aumentar la excreción de sudor hasta 40 veces lo normal para una persona.

La hiperhidrosis primaria se presenta desde temprano en la infancia, aumentando severamente en la pubertad, para luego disminuir en la adultez tardía. La edad de aparición varía según la zona: los síntomas palmares suelen comenzar en la infancia temprana, los axilares en la adolescencia y los craneofaciales en la edad adulta. Entre un 25-50% de los pacientes poseen historia familiar de hiperhidrosis. La hipersudoración ocurre en forma espontánea e intermitente y se acentúa en situaciones de estrés emocional y con altas temperaturas, a su vez que desaparece durante el sueño. El término “localizada” se emplea ya que habitualmente, este tipo de hiperhidrosis afecta zonas determinadas del cuerpo:

En este tipo de hiperhidrosis es en el cual se concentran los tratamientos, tanto dermatológicos como quirúrgicos, según su severidad: leve, moderada o severa.

Hiperhidrosis generalizada o secundaria

Hiperhidrosis generalizada o secundaria

En este tipo, la hipersudoración habitualmente no tiene una causa identificable, pero como su nombre lo dice, puede también ser consecuencia de una condición patológica, entre las que se cuentan:

El gran desafío de este tipo de hiperhidrosis consiste en descubrir cuál es su causa, para lo cual se debe consultar con un especialista para realizar toda la serie de estudios de laboratorio e imágenes necesarios. Obviamente su tratamiento corresponderá al de la enfermedad que lo produce. Revisa el listado de enfermedades asociadas a la hiperhidrosis.

Qué hace sospechar una causa secundaria

El consenso de la Society of Thoracic Surgeons señala que los pacientes con hiperhidrosis de cuerpo completo, con índice de masa corporal igual o superior a 28, o con una causa secundaria identificable, deben ser estudiados y tratados médicamente, y no son candidatos a simpatectomía.

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Dr. David Lazo Pérez, Cirujano Torácico especialista en hiperhidrosis

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Cirujano Torácico

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